Durante la tercera audiencia del juicio de los Cuadernos, se revelaron los fragmentos más fuertes de la declaración de Ernesto Clarens, financista ligado a Lázaro Báez. En su confesión, leída ante el tribunal, admitió: “Yo me ocupaba por cambiar los pesos por dólares”. Contó que integró una estructura que operaba entre 2003 y 2015, donde funcionarios y empresarios “integraron una asociación ilícita” destinada a recaudar dinero ilícito.
El mecanismo de recaudación
Según Clarens, las empresas llevaban aportes en pesos a sus oficinas para luego convertirlos en dólares mediante cuevas y corredores financieros. Explicó que los montos equivalían al 10% de contratos de obra pública y que las entregas a José López o Daniel Muñoz eran frecuentes. Relató encuentros en el Hotel Panamericano y en el edificio de Juncal y Uruguay, vinculado a los Kirchner.
Vínculos con Cristina Kirchner
En su declaración señaló que Cristina Kirchner daba órdenes directas. Afirmó que la expresidenta dispuso la adjudicación de una obra a Cristóbal López y que años después pidió “salvar” a la constructora GOTTI. También aseguró que López preparaba los listados de pagos “con Cristina”, quien conocía quién cobraba primero.
Campañas y millones en efectivo
Clarens afirmó que varias empresas entregaron dinero para campañas del kirchnerismo y que él mismo llevaba los fondos a López. Sostuvo que Muñoz le hablaba de una bóveda en El Calafate donde guardaban el dinero trasladado en aviones oficiales.