Productores de todo el país alertaron que la falta de diésel podría generar una crisis alimentaria. El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, lamentó las largas filas para acceder al carburante.
«Vayan a ver cuántos días tienen que hacer cola para que puedan llenar el tanque de un camión», dijo.
Riesgo para la siembra y la economía
Frerking advirtió que “1.6 millones de hectáreas tenemos que sembrar en verano, y si no, el país no va a tener qué comer, el país no va a tener qué exportar, todos los bolivianos no vamos a tener trabajo”.
Pidió al Gobierno sincerarse sobre la crisis financiera y, si no hay recursos, permitir la importación de diésel por parte de productores o privados sin trabas ni impuestos.
Parálisis del transporte y posible desabastecimiento
Según el sector, ocho de cada diez camiones están parados esperando combustible. Si no hay soluciones inmediatas, muchas empresas podrían cerrar, dejando al país sin alimentos suficientes.