El presidente Rodrigo Paz afirmó este viernes que, durante la crisis de combustibles en el gobierno de Luis Arce, “un grupo de infelices” robaba carburantes subvencionados mediante una “estructura paralela”. Señaló que miles de bolivianos hicieron filas por días para cargar gasolina y diésel, muchos durmiendo en sus vehículos. “Duele recordar que, mientras miles hacían filas, infelices se robaban los combustibles”, escribió en sus redes sociales.
Compromiso de sanciones
Paz aseguró que estos hechos de corrupción no quedarán impunes. Ratificó que se recuperará el dinero del pueblo y que los responsables recibirán castigo. “Los corruptos, ladrones y traidores irán a la cárcel”, enfatizó. Añadió que trabajará “con todas las comisiones necesarias” para evitar que alguien vuelva a apropiarse de recursos públicos.
Inicio de una nueva etapa
Según el mandatario, su gobierno sigue descubriendo la magnitud del daño dejado por gestiones anteriores. Sostuvo que esta será una etapa marcada por la verdad, la justicia y la reconstrucción moral del Estado. Recordó que el país fue gobernado casi 20 años por el MAS y señaló que heredó un Estado “cloaca” en quiebra. A 13 días de haber asumido el mando, Paz insiste en revertir la crisis económica que atraviesa Bolivia.