El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, emitió este lunes una advertencia directa contra Irán durante un debate en la Knéset, el Parlamento israelí. El mensaje elevó la tensión regional y encendió las alertas internacionales.
Mensaje directo desde el Parlamento
«Si Irán comete el error de atacarnos, responderemos con una fuerza que Irán aún no ha experimentado», afirmó Netanyahu ante los legisladores. La declaración fue acompañada por otra frase contundente: «nadie puede predecir lo que sucederá en Irán, pero pase lo que pase, Irán no volvería a ser lo que era».
Escenario incierto en Medio Oriente
El jefe del Gobierno israelí reconoció que el futuro en Irán es imprevisible. Sin embargo, dejó claro que cualquier escalada tendría consecuencias profundas para la región. Sus palabras se producen en un contexto de protestas internas en la República Islámica y de alta tensión diplomática.
El rol de Estados Unidos
De forma paralela, se informó que Netanyahu habría pedido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retrasar un eventual ataque militar contra Irán. Trump afirmó haber recibido información de «fuentes muy importantes del otro lado» sobre la suspensión de muertes de manifestantes y ejecuciones.
Pese a ello, un alto funcionario estadounidense aclaró que no se han descartado opciones militares y que la decisión dependerá de la respuesta de las fuerzas de seguridad iraníes frente a las protestas.