El grupo hutí de Yemen condenó a muerte a 17 personas por presunto espionaje en favor de Estados Unidos, Israel, Reino Unido y Arabia Saudita. El Tribunal Penal Especializado de Saná, controlado por los insurgentes, también dictó penas de diez años a dos acusados y absolvió a uno.
Red de espionaje según los hutíes
La sentencia señala que la red operó entre 2024 y 2025. Los jueces aseguran que los implicados usaron equipos cifrados, instalaron cámaras ocultas y transmitieron información en directo. El fallo sostiene que entregaron datos sobre ubicaciones de líderes hutíes, movimientos militares, depósitos de misiles y puntos de lanzamiento, presuntamente a cambio de pagos en efectivo.
Escalada de acusaciones y tensiones
Ansar Allah, nombre oficial del movimiento hutí, controla Saná desde 2014 y suele denunciar supuestas redes de espionaje ligadas a países occidentales y a la coalición saudí. En 2024, tribunales hutíes emitieron 44 condenas a muerte por un caso similar, según Reuters.
Críticas por vulneraciones de derechos
Organismos internacionales cuestionan la legitimidad del sistema judicial hutí. La ONU documentó denuncias de torturas, detenciones arbitrarias y confesiones bajo coacción. En 2025, la ONU calificó de “infundadas” las acusaciones de espionaje contra personal humanitario.
Contexto de guerra y control social
Los hutíes intensificaron ataques con drones y misiles desde 2023, lo que elevó las tensiones regionales. Grupos de derechos humanos alertan que las ejecuciones públicas son usadas como herramienta política en un conflicto que mantiene a Yemen en una grave crisis humanitaria.