Ecuador vive este domingo 16 de noviembre una de las jornadas más importantes desde la aprobación de la Constitución de 2008. Más de 13,9 millones de ciudadanos votan un referéndum y una consulta popular que podrían modificar el sistema político, el diseño institucional y las reglas de seguridad. Es también la primera gran prueba para el presidente Daniel Noboa en un contexto marcado por violencia criminal e inestabilidad.
Cuatro preguntas que pueden cambiar el rumbo
Los ecuatorianos decidirán si permiten bases militares extranjeras, eliminan el financiamiento público a los partidos, reducen el número de asambleístas y autorizan una Asamblea Constituyente. Tres reformas serían directas a la Constitución y una podría reemplazarla por completo.
Silencio electoral y reglas estrictas
La campaña terminó sin debates oficiales. Desde el viernes rige el silencio electoral, que prohíbe propaganda y difusión de encuestas. El CNE recordó que está prohibido fotografiar la papeleta en el interior del biombo. Las sanciones pueden llegar hasta once salarios básicos y un año de suspensión de derechos políticos.
Un proceso marcado por la inseguridad
El Gobierno defiende el referéndum como una vía para recuperar control institucional. La oposición advierte riesgos de concentración de poder. El país vota bajo fuerte resguardo militar y con “ley seca” vigente.
El peso decisivo del voto joven
El 26,71% del padrón tiene entre 18 y 29 años. Su comportamiento será clave en un país con crisis económica, precariedad y desconfianza en las instituciones.