El canje voluntario de billetes de la serie B por la serie A inició en Bolivia con un panorama dividido. Mientras en las entidades financieras no se registraron filas masivas, en los mercados y comercios locales persiste la desconfianza.
Muchos ciudadanos aún rechazan recibir estas piezas por temor a que formen parte del lote invalidado tras el siniestro del avión Hércules C-130, lo que ha complicado las transacciones cotidianas.
Dificultades en el comercio minorista
En los centros de abasto, las vendedoras aceptan los billetes para no perder ventas, pero enfrentan problemas al dar cambio. «Nosotras recibimos, porque si no perdemos la venta, pero cuando damos cambio la gente ya no quiere», relató una comerciante. Esta situación ha impulsado el uso de pagos mediante QR para evitar conflictos, aunque sectores como los adultos mayores siguen prefiriendo el efectivo, aumentando la tensión en el manejo de billetes físicos.
Restricciones en la banca privada
Pese a la instrucción del Banco Central de Bolivia (BCB), algunas entidades financieras limitaron el canje solo a sus clientes para evitar el desabastecimiento de piezas de la serie A. En otros bancos, la disponibilidad de billetes nuevos fue reducida, sugiriendo a los usuarios depositar sus series B para usarlos de forma electrónica. Cabe recordar que solo el 1,4% de los billetes de la serie B está invalidado, mientras el resto mantiene su valor legal en todo el país.