Las intensas lluvias que afectan a Bolivia desde noviembre del año pasado provocaron una grave emergencia nacional. Riadas, inundaciones y deslizamientos dejaron al menos 34 personas fallecidas, 13 desaparecidas y más de 132.000 familias afectadas en distintas regiones del país, según el último reporte del Viceministerio de Defensa Civil.
El informe también señala que 2.500 viviendas fueron destruidas y 53 municipios se declararon en desastre debido al impacto de los fenómenos climáticos.
Gobierno despliega ayuda y advierte riesgos
El viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche, informó que el Gobierno activó operativos de asistencia humanitaria y trabajos de rehabilitación de caminos en las zonas más afectadas.
Hasta el momento se invirtieron más de Bs 20 millones en la entrega de alimentos y apoyo a cerca de un centenar de municipios golpeados por las lluvias.
“Es una situación complicada que el fenómeno de El Niño y la Niña se junten, y estamos viendo que podemos tener serios inconvenientes si no trabajamos desde ahora en la gestión de riesgo”, indicó la autoridad.
Además, anunció la creación de un centro de operaciones en Santa Cruz para reforzar la respuesta ante emergencias.
Carreteras cerradas y rescates en varias regiones
En Tarija, la carretera que conecta con Villa Montes y Santa Cruz fue cerrada temporalmente por derrumbes en los tramos Tarija–Entre Ríos y Entre Ríos–Palos Blancos.
En Chuquisaca también se reportaron derrumbes en la ruta El Salto–Monteagudo, mientras comunidades de Huacareta, Muyupampa y Macharetí quedaron incomunicadas. En Potosí, más de 29.000 familias fueron afectadas por desastres naturales.