En un ampliado realizado en Sucre, la Central Obrera Boliviana (COB) se declaró en estado de emergencia y exigió eliminar proyectos de ley que considera nefastos, en especial el que busca sancionar penalmente los bloqueos de protesta.
Rechazo frontal a la ley antibloqueo
El ejecutivo de la COB, Mario Argollo, fue categórico al rechazar la iniciativa. “Estamos siendo claros en la postura de rechazar de manera categórica y contundente esta intención de parlamentarios”, afirmó. Añadió que quienes impulsen la norma serán considerados “personas no gratas para el pueblo boliviano”.
Parlamentarios señalados como “enemigos del pueblo”
Durante el ampliado, la COB declaró como “enemigos del pueblo boliviano” a los parlamentarios proyectistas de la ley antibloqueo, al considerar que el bloqueo es un método legítimo de protesta.
Recorte de sueldos y eliminación de privilegios
La organización también recordó la promesa gubernamental de reducir los salarios de parlamentarios y altos cargos. Demandó eliminar la renta vitalicia, suprimir beneficios y comodidades de los asambleístas y aplicar sanciones a las autoridades que no cumplan estos compromisos.
Otras demandas del ampliado
Entre otros puntos, la COB pidió respeto a la reserva Tariquía, una representación política obrero-campesina, aumento salarial por la pérdida del poder adquisitivo y rechazó la descentralización de la salud y la educación.