La diputada del PDC, Claudia Bilbao, reveló que Mauricio Aramayo, exfuncionario del SENASAG asesinado en Tarija, denunció extorsiones y amenazas semanas antes de su muerte, presuntamente vinculadas a mafias del contrabando.
Extorsiones previas y advertencias ignoradas
“Aramayo lo han querido extorsionar. Él ya se ha quejado hace dos o tres semanas, hay extorsiones, hay amenazas y parece que estaba afectando intereses económicos”, afirmó la legisladora. Según Bilbao, el exfuncionario se negó a participar en redes de corrupción, lo que lo convirtió en un obstáculo para organizaciones criminales.
Mafias con alcance nacional
La diputada sostuvo que estas estructuras operan en varios departamentos y no solo en Tarija. “Son mafias pues organizadas, o sea, no están solamente en Tarija, también están en La Paz, están en Santa Cruz, están en Beni, de todos, mafias organizadas que hacían contrabando, mafias organizadas que te pagaban coimas”, aseguró.
Corrupción histórica en el SENASAG
Bilbao describió al SENASAG como una entidad “que se decidía para ese coimas y plata en estos 20 años”. Afirmó que Aramayo rechazó ese sistema y afectó intereses ilícitos arraigados, lo que habría motivado el crimen.
Un crimen como represalia
“Esos intereses hoy estamos afectando… lo triste es afectar la vida de una persona tan íntegra como Aramayo”, concluyó la diputada, al vincular el asesinato con la lucha contra un esquema corrupto de larga data.