Bolivia cerró 2025 con un giro político histórico. La victoria de Rodrigo Paz en la segunda vuelta presidencial puso fin a casi dos décadas de hegemonía del Movimiento Al Socialismo (MAS), que gobernó desde 2006. BBC News Mundo calificó el resultado como un “cambio drástico” en un país marcado por la continuidad política.
El fin de un ciclo
Paz ganó con el 54% de los votos frente a Jorge “Tuto” Quiroga, en la primera segunda vuelta presidencial del país. “Desde la victoria extendemos la mano para gobernar con todos los que quieran a la patria”, afirmó al asumir el mando el 8 de noviembre de 2025. También lanzó una dura advertencia: “El país que recibimos está devastado”.
Medidas que rompen tabúes
El punto más sensible llegó con el anuncio del fin de la subvención universal a los combustibles. Paz sostuvo que el subsidio era “insostenible” y agravaba la crisis fiscal. La gasolina pasó a un dólar por litro y el diésel a 1,40, tras casi 20 años de precios congelados. La decisión provocó protestas y un alza de tarifas del transporte.

Choque interno
El ajuste abrió un nuevo conflicto con el vicepresidente Edmand Lara, quien advirtió que “esas medidas, lo único que van a causar es más pobreza, más desempleo y la subida de los precios de la canasta familiar”.
Desgaste del MAS
La derrota del MAS se explica por el deterioro económico. En 2025, la inflación superó el 23%, hubo escasez de dólares y caída de exportaciones. Paz capitalizó ese descontento con un mensaje pragmático. “La ideología no da de comer”, afirmó, marcando el quiebre definitivo con la era del partido azul.